Contacto con el Futuro

28 de enero de 1990; hora 14:00. El camión de mudanzas y el Ford Sierra, repletos de enseres, eran desguazados palmo a palmo. Ana María, pletórica, miraba la entrada a su nuevo hogar-casaquinta enclavado en el bosque de Limaclara.

Cómo la llamaremos?

Elige tú.

Limaclara, … te gusta?

La mire sonriente y emocionado; ella estaba, a sus jovencisímos 36 años, más bonita que nunca. Sus ojos verde mar iluminaban mediante la refractación y reflejo del implacable sol del verano bonaerense; su hombros, al descubierto, permitían ver su piel blanca nívea acariciada por hebras doradas que caían a jirones. Gustavo y Max, en adolescencia plena, y los fantásticos ovejeros alemanes corrían desbocados por el parque; subían al molino, a los árboles y todo lo que tuviesen enfrente y a los cuales querían trepan los perros, también; era una fiesta, todo era alegría en la familia.

Caminé disfrutando cada centímetro de hierba fresca hacia los fondos del parque y llegué frente a los eucaliptos, espantados ante el inusual desbarajuste. Repentinamente una voz profunda quebró el canto siestero de los pájaros.

Contento? … Feliz?

¿Quién habla!

Soy el Tiempo; pasaba, y me dije, … y si le digo?

Decir qué?

Te interesaría conocer algo en específico sobre tú futuro?

No sé; así, tan de improviso, … no me viene nada en mente!

Elijo yo, entonces, te parece?

Ok. Buenísimo.

Ojalá así lo veas puesto que dentro de 25 años, precisamente el 25 de febrero de 2015, a las 11 hs, posiblemente te estés casando en el Registro Civil de la Ciudad de Lanús.

Casando?

………

Cómo que casando! Si ya estoy casado, y hace 17 años!

Mas nadie me respondió; un silvante rumor de viento fresco-caliente y ligero se movió presuroso sobre los enhiestos árboles del fin del Bosque de Limaclara.

REBELARSE, O ASESINAR?

Que la religión haya matado tanta gente inocente no es por casualidad; tiene su por qué:

Jamás he escuchado a creyente alguno decir que será rebelde al mandato ‘divino’ de “Mata y mata sin piedad a mujeres y niños de pecho”. 1Sam 15:3.

Ello nos dice que todo religioso es

un potencial asesino, sólo deben concatenarse ciertas circunstancias,

y la muerte estará ahí.

Miles de años ya, y la historia observa y certifica que las matanzas no cesan.

Silver – Desde Limaclara.